Páginas

lunes 30 de agosto de 2010

11 - 14. 04/08 al 06/08/2010 - Reykjavik

Creo recordar que con la primera persona con la que hablé de este viaje, cuando simplemente se trataba de una remota posibilidad, ya fui alertado en relación a que Reykjavik no tienen chicha para muchos días.

Muy a nuestro pesar, no teníamos días para hacer un par de temas pendientes que nos apetecían más que pasar 3 días en la capital. Pero las cosas vienen como deben venir.


La primera tarde, después de los muchos kilómetros que nos trajeron desde Arnastapi, la verdad es que dieron para poco, descubrir un agradable Italiano en lo que parecía el casco antiguo de la ciudad, cerca del ayuntamiento y el Lago de la ciudad.


El siguiente día, todavía con coche disponible, lo aprovechamos para ir a la Laguna Azul, la verdad es que el día se levantó con niebla y lluvioso, ya sabéis que soy rarito, de los que le gusta ir a la playa los días de lluvia, así que ir a la laguna azul un día de lluvia me parecía perfecto ... a veces para luchar con el enemigo lo mejor es unirse a él ... así que ... qué mejor manera de evitar la lluvia que ponerse a remojo ... :DDD

Además, como había poca gente, pudimos disfrutarlo más cómodamente ... estuvimos durante 3 o 4 horas, es una experiencia curiosa, de la cuál ... evidentemente no hay imágenes XDD pero que no da para más. La idea era visitar algo más por la zona, pero entre el tiempo y la relajación con la que salimos, pues volvimos hacia la capital.

Teníamos una cita a las 19h para devolver el coche, en el hotel con el personal de sadcars, y al igual que sucedió con la llegada, ni acordarse de nosotros, que lamentable tener que llamarles para recordarles venir a buscar su coche, un poco desastre para ser claros.

La dinámica del resto de días en Reykjavik no dieron para mucho más, el ayuntamiento tiene una bonita exposición de fotografía, unas preciosas vistas del lago desde un genial café, y una reproducción bastante grande del mapa de Islandia en relieve.


A partir de ahí la catedral, con conciertos de órgano, y visitar su torre, desde la que se puede observar toda la ciudad. Muchos jardines, el museo de arte ... alguna escultura homenaje a los primeros vikingos.


La escultura por excelencia del Sun Voyager ... Paseos por algunas de sus galerías de fotógrafos ... eso me permitió descubrir a un maravilloso fotógrafo Islandés. Örvar Atli Þorgeirsson - Arctic Photo.

Su mujer, con la que compartimos una buena conversación, me recomendó un par de webs donde se predicen las auroras boreales. Fotografía de la que son absolutos expertos ... mmmmm cuanto por aprender.

Otra de las actividades interesantes fue la de degustar un Around Reykjavik menú en el restaurante de moda Fish Company, nos apetecía degustar algo de cocina típica, algo de pescado, para nuestra sorpresa, ya que en el menú no especificaba los platos ... el segundo plato fue ballena, la verdad es que fue una situación extraña ... me siento vinculado con ese tipo de animales, pero no tengo derecho a juzgar a nadie por alimentarse de ballenas como nosotros nos alimentamos de cerdos.


No voy a hacer de esto algo populista, simplemente me gustó, tiene una textura muy similar a la carne, como un filete de atún a la plancha, iba acompañado de un salteado de shitake, en fin ... realmente bueno.

A partir de ahí, voy a reconocer que ... tiendas de souvenirs, tiendas de souvenirs, tiendas de souvenirs ... por más que paseábamos ... y buscábamos cosas que ver, no mucho más.

Os dejo algunas muestras de lo curioso que visten los islandeses, almenos en la capital, no tengo muestras de las muchas chicas que vi con chanclas de piscina y calcetines de lana, pero os aseguro que no fue una ni dos ...





El siguiente post, será un pequeño resumen con temas pendientes, sensaciones y alguna cosa más. Pero para acabar el recital que fue la llegada a Islandia, la maravillosa compañía Iceland Express nos esperaba con un nuevo retraso de 3 horitas ... "solamente"

Y con esto y un bizcocho ...


Solo puedo decir que ha sido un gran viaje, una gran experiencia, ha valido la pena tantas y tantas horas de documentación, de estirar la experiencia ...

Un abrazo,

domingo 29 de agosto de 2010

03/08/2010 - 10. Arnastapi – Reykjavik

De nuevo cambio de planes,

Muchos de los libros que me han ayudado a ambientarme en este viaje, en esta aventura, hablan de la creatividad de los Islandeses, muchos incluso afirman que la felicidad en Islandia, que pese a su hostil clima, pese a los elevados índices de suicidio juvenil, tiene unos índices elevados en la “escala” de la felicidad.

Como expone uno de esos libros, para los Islandeses, la felicidad está en el fracaso, es importante matizar esta expresión, en el resto del mundo, o al menos en multitud de lugares, cuando se habla de fracaso de alguien, entrando en odiosas generalizaciones, suele ser para ilustrar con un caso de éxito, probo esto y fracasó, pero … bla bla bla, consiguió hacer tal. Es como si la lección de todo fracasado acabe llevándote al éxito.

Pero en Islandia, el fracaso es símbolo de vida, por lo visto es habitual que alguien que lleva años dedicado a cualquier actividad, mañana decida ser otra cosa y empezar de cero… en el fondo, ¿Dónde está la gracia de la vida? ¿Dónde está la gracia del camino? En caminar … ¿Verdad, señor Machado? Aquí todo el mundo parece tener derecho a ser escritor, a ser cantante, fotógrafo, escultor, y que más da... lo importante es hacer lo que quieres hacer.

Dicho ésto, y volviendo al ejemplo de Dalvik y de la motivación positiva que puede suponer para un alumno que su trabajo práctico acabe formando parte de la decoración de su población, sabiendo que el resto de personas lo va a valorar públicamente, y que su “obra” va a ser difundida … incluso que podrá pasear cerca de la escuela con las princesitas rubias que son las islandesas (al menos de pequeñas) y vacilar de escultura de pez … no me diréis que no es una forma genial de conquistar a alguien … ;D

Bueno, que me pierdo, a lo que iba, es que he visto un montón de granjas que apilan balas de paja, que aquí se plastifican en blanco, y escriben mensajes para los conductores, con colores de todo tipo, con smiles, con flores, con estrellas. Que en multitud de casas hay camas elásticas que muchos feriantes querrían para cobrar por ellas en España, ¿Os imagináis haber crecido con una cama elástica en tu propia casa?

Si ahora lo pienso, ya me duelen las cervicales, pero… os aseguro que incluso ahora, me apetecería jadear como un sabueso, después de 15 minutos de saltos hasta dejar los calcetines negros. Bueno no, que aquí somos tan sosos que hasta los calcetines suelen ser siempre negros.

Por no hablar de las botas de agua. ¿Dónde están las botas de agua? ¿Que es eso de llevar a los niños con zapatillas del tamaño de un monedero de la marca Nike? ¿Que pasa que las botas de agua no son de marca?

Señores, los niños... ¡Tienen que saltar en los charcos!

Por ahí que iba yo, por Anarstapi, el Camping no era ni de mucho tan bueno como pensamos, como os comenté ayer no tenía servicio de duchas ni lavandería, y la humedad del ambiente no recomienda lavado a mano, a riesgo de criar malvas en los calzoncillos. Si a eso le sumamos la intensa lluvia de toda la noche (Por cierto la Vaude volvió a comportarse como una campeona) pues nos dejó con mínimas ganas de seguir en Snaefellness.

Pese a todo, seguimos con la ruta, dando la vuelta a la península hasta Olafsvik a ver si mejoraba en la otra cara del volcán y podíamos caminar un rato. Nada más lejos de la realidad. Hoy todo era intensa lluvia, el primer día desde que llegamos, que es como para estar contentos.

La decisión fue la siguiente, bajamos hasta Thingvellir, Geysir y Gullfoss, el círculo dorado, y nos ahorramos tener que hacer esa ruta en autobús con excursión organizada, que la verdad es que nos da bastante palo.

Cancelamos la noche que teníamos en el hostel de Stykkysholdur, y reservamos una más en Gardur Inn, el hotel que tenemos en modo sleeping bag en Reykjavik.

Lo único malo ha sido que el tiempo no ha cambiado, y no hemos podido disfrutar mucho de la excursión de hoy, en realidad no descartábamos dormir en Thingvellir, que da para una noche y para mucho más, pero no lloviendo, se van acumulando los días en el cuerpo.

Pese a todo dimos un digno paseo por Thingvellir, para muchos la capital Islandesa, el antiguo parlamento de este país, antes que la capital actual. El lugar es emblemático, otra de las tantas maravillas.


Tengo que reconocer que los tres “Natural highligths” como los denominan ellos, de hoy, han sido mucho más turísticos que el resto de la Isla, imaginamos que al estar tan cerca de la capital, es mucho más accesible para personas que visitan el país por menos días, y utilizan Reykjavik como base de operaciones.


Eso fue mucho más claro en Geysir, no era la rambla para entendernos, pero tampoco era Jökursárlón, donde dimos la vuelta al lago cruzándonos apenas con 10 personas. Hay básicamente un geyser activo el "Strokkur", Geysir el antiguo geyser que pone nombre a la zona está inactivo, presumiblemente, aunque es solo una hipótesis, por que a los visitantes les daba por tirar cosas al interior del mismo para provocar su ira, hasta colapsar el mismo.


Hemos vivido, durante el paseo por la zona, 4 o 5 erupciones, ha habido especialmente una enorme, que debe haber alcanzado los 15-20 metros. A ver si puedo incorporar los vídeos.

Por último Gullfoss, de los tres, es sin lugar a dudas, el que más lamento haber visitado bajo la lluvia, he visto cientos de cascadas en este viaje, pero esta es preciosa, podríamos decir que Detifoss es la más impresionante, y Skogafoss la más bonita por la ubicación etc. Pero Gullfoss, la cascada de oro (hay que reconocer que tiene nombre algo porno) es la más bonita. Tiene dos zonas que se suman oblicuas para introducirse en un estrecho cañón.


Esta zona central es un punto de encuentro de las dos placas continentales americana y europea, la famosa falla Almannagjá que divide la isla, por lo que en toda la zona es habitual saltos enormes de piedra que parecen minados por el hombre y que, como muchas guías apuntan, te recuerdan que te encuentras en una tierra en continuo crecimiento.

Ahora estoy en la habitación del hotel, en una urbe después de algo más de 10 días.

Otra cosa curiosa, al menos para mi, después de nuestro primer paseo por Reykjavik, es que los cementerios están dentro de la ciudad, no a las afueras, no se si sería muy atrevido sacar conclusiones al respecto, pero sí que me parece curioso. Sin grandes muros, sin puertas, simplemente una zona ajardinada de libre acceso, como si fuera un jardín, o un bosque en medio de la ciudad.

Mañana a la laguna azul, a recuperar fuerzas, aunque me temo que puede ser un hormiguero como hoy. Y por la tarde ya transformación total urbanita.

Un abrazo,

02/08/2010 - 9. Dalvik - Arnastapi

Como podéis deducir del título finalmente no hemos podido controlar el impulso de avanzar. Y hemos llegado hasta Arnastapi, la verdad es que nos ha defraudado un poco, supongo que guiados por las recomendaciones de nuestros amigos alemanes, nos esperábamos algo más.

La casa de recepción está bien, pero no parece tener servicio de lavandería, ni de ducha, algo más parecido a una zona de acampada cutre, quizá más destinado a autocaravanas que a tiendas.

El trayecto ha transcurrido como los últimos días, cambios de tiempo ha medida que pasábamos el día, durante toda la mañana, hasta bien entrada la tarde el sol nos ha guiado, la verdad es que Islandia cuando deja ver su cielo azul, se vuelve increíble. Creo que ya decía algo parecido en el resumen del día de ayer, pero es que lo creo realmente.

Hemos ido a Glaumbaer donde hay unas pequeñas casas con el techo de turba, conmemorativas de la primera granja de la zona. Son muy curiosas como podéis ver en las fotos, aunque no se yo si me gustaría vivir con el techo potencialmente lleno de bichos.



A partir de ahí, muchos ríos llenos de pescadores, era habitual la imagen de 4x4 aparcado en el borde de la carretera y un hombre, generalmente de cierta edad, metido con botas y chaleco en medio de un río no muy caudaloso.

La primera parte del viaje ha sido la más bonita, muchos charcos alrededor de la carretera que reflejaban nubes muy resaltadas con el cielo, en fin, muy fotogénico todo. Pasamos por Blonduos, Brú y continuamos por la ring road hasta Borganes, todo este camino ha sido soleado y rodeado de montañas verdes, ríos …

Pero al adentrarnos en la península de Snaefellness la cosa ha vuelto a cambiar, nubes grises, y una densa niebla que ocultaba todos los picos, entre ellos el volcán que inspiró a Julio Verne, y que da nombre a la península.

Esperamos que mañana se deje ver...

Hemos llegado a Arnastapi, como os explicaba anteriormente, hemos visitado el pueblo vecino de Hellnar, y algún punto de interés más en las cercanías. Hay mucha ave para observar en esta zona, fuera de lo normal que hayamos visto en otras zonas, básicamente Guillemots, unas aves con cierto parecido a los pingüinos.


Al volver a Arnastapi, vuelta alrededor del camping, por la costa, muy escarpada y completamente contaminada de minas de gaviota, y de vuelta a la tienda.


A cenar algo ligero, y a descansar.

Mañana intentaremos caminar por alguna ruta alrededor del volcán, Olafsvik por ejemplo. Y seguiremos rodeando toda la península.

Los siguientes días, según los planes nos dejan el golden circle (Pingvellir, Geysir y Gullfoss) la laguna azul, y para acabar la capital. Reykjavik.

Un abrazo,

sábado 28 de agosto de 2010

01/08/2010 - 8. Laugar - Dalvik

Día tranquilo, volvimos a llenar depósitos en el desayuno buffet del hotel, no se si lo había comentado en el anterior resumen, pero con fosshotel conseguimos unos precios muy razonables en modalidad sleeping-bag más desayuno, concretamente 25€ o 30€ en función de la población.

A partir de ahí destino Godafoss, otra de las bellas cascadas del país, os diría que no te acabas de acostumbrar a estas cosas, pero después de una semana aquí, tengo que reconocer que los cientos de pequeñas cascadas, y no por ellos menos bonitas, que encuentras continuamente a ambos lados de la carretera, han dejado de generar la sorpresa de los primeros días.


Después de Godafoss el objetivo era la capital del norte, Akureyri, nos plantamos allí en poco tiempo, la distancia era corta, comparado con las etapas anteriores, apenas 60 kilómetros. Para ver una preciosa iglesia luterana, religión más difundida en Islandia.

Al poco de llegar ya notamos el ambiente urbanita que habíamos casi olvidado por completo... parquímetros, tiendas de souvenirs, tiendas, tiendas, tiendas, restaurantes de comida rápida, mucho restaurante italiano, parecía que celebraban alguna fiesta y tenían una pequeña feria.

Una de las cosas que me extraña en Islandia es que no hay pescaderías, me resulta extraño, buscaré a ver cual es la razón, por simple curiosidad, no se si es que todo el mundo compra en la lonja, si es que solo se quedan pescado congelado, o que es exactamente lo que pasa. Pero precisamente hoy que hemos visitado las tres poblaciones más pesqueras de Islandia, esperaba ver alguna y no ha sido así.

La iglesia era realmente bonita, y ofrecía unas vistas de la ciudad y del fiordo impresionantes, pero tampoco vimos mucho más, el ayuntamiento, el teatro y comimos para romper la monotonía una pizza en la pizzería de turno islandesa.

El ambiente no nos gustó, pero no sabemos si la razón era la festividad, o la ciudad en sí misma, mucho más “maccarronéo” para resumir.

La siguiente parada en el camino era Dalvik, ya en pleno fiordo Eyyafjördur, teníamos la reserva allí, nos ha sorprendido mucho la población, no tiene mucho especial, pero está todo el pueblo decorado con manualidades de escolares, peces hechos con botellas, escenas de pesca con boyas, chubasqueros, botas... le daban un toque especial, de alegría, a una ciudad algo gris.


Como llegamos pronto, nos decidimos a continuar por el fiordo y visitar las otras dos ciudades de pesca por excelencia en el país, Olafsfjördur y Siglufjördur, ambas estarán pronto unidas por un túnel, pero ahora tienes que atravesar una carretera de montaña bastante larga.


Conducir por Islandia tiene diferentes curiosidades, además de las señales de advertencia por la presencia de animales alrededor de la calzada, básicamente ovejas. Existen las de aviso de graba, y un alguna de interesante, a la par de peligrosa si no las conoces claro. Hay ciertos puntos de la carretera que se estrechan, suele ser habitual en las carreteras secundarias, tiene preferencia el que ha superado la señal al llegar al estrecho.

Pero incluso en la road 1, en general la mayoría de puentes, incluso algunos muy largos, son solo de un carril, y tiene cada ciertos metros unos puntos de escape para que los coches se aparten y dejen pasar al de sentido contrario. No creo que fuera viable en un país con mucha más densidad de tráfico, pero me parece muy acertado por el ahorro en infraestructuras, la verdad.

Lo mismo sucede con los túneles, suelen ser de un carril, algo que puede generar algo de claustrofobia al volante, eso sí, en los túneles la prioridad está establecida al inicio y los puntos de escape intermedios están solo para el carril sin prioridad.

Tras superar una densa niebla y después de un túnel de 3km, llegamos a Olafsfjördur, con un sol de justicia que nos mostraba un pequeño fiordo. Es una población pequeña, no creo que tenga más de 1000 habitantes.

Cruzando el río llegas a unas pequeñas casas de granjeros, realmente bonitas, muchas casas en las praderas, con muchos columpios para los más pequeños. Al final del camino encontramos además un grupo de granjeros y granjeras segando y recolectando como antaño.

Nos pusimos en marcha a través del puerto de montaña, hasta Siglusfjördur, menudo trayecto... la carretera no era de asfalto, con el peligro que puede suponer la graba, la mayoría de coches locales son 4x4 pero montan unos neumáticos al estilo Monstertruck americano, y al lado de ellos básicamente ves los faldones del coche, así que imaginaros. Además de nuevo una densa niebla, y para acabar que no eran menos de 40-50 kilómetros de ruta.


Antes de llegar un nuevo túnel, esta vez mucho más corto, y otra vez sol al otro lado. Esta población, algo mayor que la anterior, es preciosa, el puerto está entre elevadas montañas aún nevadas. Y la verdad es que cuando Lorenzo se deja ver por Islandia, con su increíble cielo azul, los paisajes se vuelven fotogramas inolvidables de tu vida.

La cosa no fue del todo agradable, algo raro se cocía en la población, dimos un paseo, la típica iglesia luterana de la población, pero al igual que sucedía con Aukureyri alguna celebración se preparaba en el pueblo. Habían muchas auto-caravanas, muchos moteros, un escenario y imagino que miles de litros de cerveza.

Creo que ha sido la primera vez en la que me he sentido observado. Así que no tardamos en volver a casa. Quizá simplemente necesitábamos descanso.

Y aquí estamos, en Dalvik, apunto para cerrarme en la momia.

Mañana todavía no sabemos que nos deparará el día, en principio queremos ir a Hvammstangi, una de las últimas poblaciones del norte de Islandia, limitando casi con el Westfiord, hemos leído que se pueden avistar focas y leones marinos, y hacer algún trekking interesante.

Pero también nos llama mucho la provincia de snaefellness, por lo que quizá, si vemos que nos plantamos temprano en Hvammstangui, vayamos a Arnastapi a dormir que nos han recomendado su camping.

Todo se andará.

Un abrazo,

martes 24 de agosto de 2010

31/07/2010 - 7. Laugar - Husavik

Melodía del día ... volviendo a los sonidos islandeses: Mum - We have a map of the piano



Nuestro primer desayuno buffet no pudo acabar de otra manera, fue como ir a una gasolinera en reserva y soltar un “lleno por favor.” Así salimos hacia Husavik, con la esperanza de ver ballenas. Estábamos relativamente cerca, a unos 60 kilómetros de Laugar, como siempre desde que hemos pisado esta bendita tierra, a poco de llegar, una densa niebla daba esencia al lugar.

Eran pasadas las 9:30h cuando llegamos a Husavik, una ciudad pesquera con algo más de vida que Seydisfjördur. Nos acercamos a ver las taquillas, aunque la intención era ambientarnos antes con una relajada visita al Museo de la ballena, justo al lado del muelle. El próximo pase era a las 12:00h, para nuestra sorpresa la chica de la taquilla era Española, así que aprovechamos para mantener una agradable conversación, buscando algo de complicidad.

Nos recomendó esperar un poco a ver si amainaba la niebla, que era al final lo que habíamos decidido nosotros. Y además nos recomendó dos o tres lugares interesantes para comer.

Nos fuimos al museo, la verdad es que está muy bien, pero no puedo quedarme con las ganas de explicaros lo curioso, supongo que como resultado del propio debate interno en relación a la caza de ballenas que ha existido y existe en este país.

Existe una habitación principal donde explica información general sobre las ballenas, hábitos, apareamiento, evolución de la especie, explicación de situación de las diferentes especies, migraciones de las ballenas y demás datos de interés. Pero después existen diferentes salas específicas, unas más populares como la sala de homenaje a Keiko la orca islandesa que protagonizó la película “Liberad a Willy”, seguramente la orca más famosa; pero otras totalmente enfrentadas, así por ejemplo mientras en una sala te encontrabas proyecciones sobre la defensa y protección de las ballenas, en otra te encontrabas arsenal de uso en la captura, y videos sobre la captura y el uso de la ballena comercialmente.

Por último hay una segunda planta con diferentes maquetas de esqueletos.

Con la visita, ya nos dio el tiempo justo para que llegara la hora de la excursión, así que nos dirigimos al puerto, tuvimos la suerte de podernos poner en popa, justo a las 12. No fue un lenguaje nuevo para mi, es el lenguaje típico del quemado cuando paseas en verano por cualquier ciudad costera … “Rubia a las 6, Morena a las 11,...” Es lo que tiene haber tenido una pubertad intensa y bastante geek.

El barco no era excesivamente grande, unos 15-20m y con un mástil de apenas 4 o 5, en el que el guía se subía para ayudar al “captain” a guiarnos en la búsqueda. A no mucha distancia de la costa, os puedo asegurar que en ningún caso abandonamos la bahía, que no es pequeña, pero no estaremos hablando de muchos kilómetros, ya vimos nuestro primer ejemplar un Harbour Porpoise.


La verdad es que era una escena curiosa, dos o tres embarcaciones de las diferentes compañías que ofrecen el servicio, moviéndose de un lado para otro, con la poca agilidad propia de una embarcación, y con 40-50 personas a bordo gritando, allí, there, ohhh, iuuuhhh

Fue gracioso, por que coincidimos con una pareja de Arnes, en Tarragona, así que disfrutamos no solo de las 3h de excursión si no de una muy agradable conversación durante los tiempos muertos.


También fue gracioso estar absolutamente rodeado de Puffins, frailecillos, durante todo el viaje, y yo que me sentí el día anterior como todo un explorador por haber conseguido encontrar en Borgarfjördur... En cualquier caso, hay que valorar las cosas por lo que cuesta … ¿no?

;-)


A poca distancia vimos un ejemplar algo más grande, una Minke whale que nos llevaba a toda la flota de whale watchers a la carrera, después de aparecer justo delante de otras embarcaciones, juramos en hebreo en relacíón a la manera de tripular de nuestro captain …


... para más tarde querer abrazarlo cuando la misma ballena nos regaló una respiración a escasos 2 o 3 metros de nuestras embobadas caras.


Para seros sinceros, teniendo en cuenta también lo que muestran en los folletos publicitarios, te imaginas las típicas jorobadas o cachalotes saltando sobre el agua, y golpeando con su enorme aleta. Nada más lejos de la realidad, las ballenas o delfines aparecían para respirar, enseñaban la aleta y para adentro.

Cuando nos cansamos de jugar con la Minke, pusimos motores a fondo, hasta alejarnos de la costa, superando la isla Lundey, realmente hacía mucho frío, íbamos bien abrigados con braga, guantes, gorro, polar... pero la gente que no paso mucho frío, te ofrecen trajes térmicos, pero para cara y manos está bien ir bien abrigados.

De repente nos empezaron a rodear un grupo de White beaked dolphins, os pongo los nombres exactos por si a alguien le resulta interesante, no por que me las quiera dar de biólogo.


Fue realmente lo mejor de toda la excursión, los delfines a diferencia de las ballenas son tan observadores como nosotros y les gusta jugar y curiosear. Por lo que no paraban de saltar a nuestro alrededor y ponerse a nada justo a apenas 2 o 3 metros de nosotros en la popa de la embarcación.


Y con esas de vuelta al embarcadero, amenizado por un chocolate caliente y una especie de bizcochos. Y por la genial conversación, intentaremos visitaros pronto en Arnes.

Una vez de vuelta a Husavik, comimos justo al lado de la taquilla, curiosamente la mujer del dueño era Española (quizá habría sido más fácil decir la dueña) y tenía un genial equipo de trabajadores, no puedo asegurar que los 3, pero 2 seguro que sí, eran su hijo y hija, dos rubios platino de ojos azules que nos dejaron mudos, al respondernos en perfecto castellano, no creemos que superaran ninguno de los 2 los 12-13 años, y estaban al pie del cañón ayudando al padre, fue el niño quien me preparó la buenísima trucha que acompañó a la sopa de pescado y quien me cobró más tarde.



Tengo que reconocer que después de ver el Dutti Free de Islandia, en el que Sardá visita la isla con Mercedes Milá, sabía que tendría que pasar por la siguiente situación, y es visitar el Museo del Falo. No por nada, me parecía muy interesante y además la persona que lo creó me pareció un tío simpático y curioso, pero las comparaciones son odiosas... y contra un cachalote señores, Nacho Vidal es un aficionado.

Hay diferentes especies, aunque supongo que la cabra tira al monte, la mayoría de ejemplares son de ballenas, a partir de ahí, focas, y algo menos mamíferos, si humillantes son las de las ballenas, las de las morsas son para que se caigan las lágrimas, estaría un poco feo ponerme a describir aquí las razones, así que lo dejo en manos del curioso que quiera compartir experiencia. En relación a los mamíferos poco más que añadir, excepto que los cabrones, o carneros, tienen poco falo, pero unos huevos, como diría Lluís uno de mis profesores en la Hofmann, “de competi”.

No tengo palabras para describiros la de elefante, pero vamos, para los de campo es como la de caballo pero con gigantismo.

Alguna curiosidad más, muchas cartas de donación de hombres, entiendo que quieren que su pene se pueda ver hasta después de muerto, muchas lámparas hechas con escroto, alguna foto de tíos enseñando su pene, y algo que me encantó, supongo que al ser jugador de balonmano me hizo gracia, y fue bajo una foto de la selección islandesa de balonmano cuando consiguió medalla en los juegos olímpicos de Pekin, una reproducción de diferentes penes, se sobreentendía que de los jugadores en plata, a tamaño “real” … lo pongo entre comillas por que entiendo que si había alguna “habita” en el equipo, le darían el tamaño estándar, y listos.

Para acabar la visita hablamos con Sigurdur Hjartarson, el creador del museo, una persona muy amable. Realmente valió la pena la visita. Os dejo aquí la web para los curiosos.

Para acabar con la jornada, de vuelta a Laugar, pasamos por MyVatn, el día hoy era algo más estable y queríamos pasear, estoy algo cansado de hacerle fotos a los patos, sobretodo por que la mayoría de especies, siguiendo el símil de los cromos… “tengui” pero un paseo es un paseo, al menos esa era la intención.

Para seros sinceros, creo que es un acierto no haber dormido en MyVatn, la traducción por si no lo sabíais es agua mosquito. Nunca había visto tal cantidad de mosquitos, así que a la media hora estábamos metidos en el coche volviendo hacia el hotel, intentando matar aquellos que se habían metido dentro pegados en la ropa o entrando al abrir la puerta.

Mañana nos vamos a Dalvik, nos toca pasar por la capital del Norte Akureyri, y acabar de decidir que hacemos con el día suelto que tenemos, bien los Westfiords, nos atrevemos con el interior, o nos pegamos una buena etapa y nos vamos ya a la península de Snaefellness.

Un abrazo,

lunes 23 de agosto de 2010

30/07/2010 - 6. Seydisfjördur - Laugar (Myvatn)

El día amanecía ambicioso, además de los resultados de mis deberes de la noche anterior, teníamos las recomendaciones de la pareja Alemana en nuestro camino por el norte.

Para comenzar, aparte de las Westman islands que no habíamos podido visitar, la isla de Grimsey, que no estaba en nuestros planes y Latrabjar, que es un lugar al que nos motivaría ir, pero Westfiords son relativamente inaccesibles más si cabe con el resto del plan, aparecía una alternativa adicional para la observación de Frailecillos. Estaba a aproximadamente 1h y media de Seydisfjördur, volviendo hasta Egilstadir y conduciendo hacia el norte hasta Borgarfjördur, en un lugar llamado Bakkagerdi.

Estaba realmente ilusionado por intentarlo, aunque había que conducir por carreteras secundarias, no asfaltadas, y atravesar finalmente un puerto de montaña complicado según algunas guías. Tan complicado como precioso, situado al final de un impresionante fiordo, en un gran día de sol.



Después de una hora y media de coche, llegamos a Borgarfjördur, sin la sensación de que íbamos a conseguir nada nuevo, ya acechaba la presión para que diéramos media vuelta, pero soy Tauro, y mi cabeza dura no quería oir hablar de volver sin llegar hasta el final del camino. Allí había un cartel enorme con un Puffin, sobre la web www.puffin.is.

No era mal preludio.

Era un pequeño puerto pesquero, con un par de acantilados altos, y parecía preparado como una reserva de aves. Por lo que había leído únicamente se puede visitar en verano. Hay un par de escaleras de madera con miradores, y listo.

Subíamos la escalera con sigilo, ya había podido comprobar con inmensa ilusión que el agua estaba llena de estos pequeños bufones de mar. Peso la sorpresa fue cuando a media escalera, uno se poso a escasos metros de mí, tenía la boca llena de arenques y se disponía a reservarlos en su nido. Os dejo aquí la imagen. Realmente son preciosos.


Como pasa siempre, no sabes lo afortunado que eres cuando te pasa algo, hasta que puedes contrastar su valor, durante las siguientes 2 horas, no hubo Puffin que se acercara a menos de 8-10 metros. El resto estaban al otro lado del acantilado. Pero bueno, bien vale una primera vez.


Nos pusimos en marcha después de almorzar algo, camino de MyVatn, para dormir finalmente en una pequeña población cercana, Laugar.

El primer objetivo era Detifoss, según las guías la cascada más caudalosa de Europa, para llegar tuvimos que atravesar 36 kilómetros de una carretera de grava terrible. Pero cuando llegas, el increíble el rugido te hace sentir pequeño... notas una enorme la fuerza.


En medio del desierto aparece un cañón, separado por 50-80m de agua marrón, supongo que por la fuerza con la que baja, que arrastra toda la tierra por donde pasa. La caída debe tener unos 40m pero es absolutamente espectacular. No se como explicarlo, simplemente sientes la fuerza. Te sientes totalmente frágil y vulnerable.


No quisiera pero a riesgo de ponerme filosófico, creo que es en general, como resumen del día, y como sensación de este viaje, de esta aventura, una de las cosas que me está gustando de Islandia es que fácilmente descubres o convives con la fuerza de la naturaleza, es como si fuera fácil tocar con los pies en el suelo y notar los latidos de la tierra…

A pocos kilómetros nos esperaba Krafla, una de las zonas volcánicas más activas de la isla, el paisaje es totalmente distinto al de los fiordos del este, un desierto de tierra negra te rodea a lado y lado de la carretera, montañas oscuras en el horizonte y mucha sensación de calor.

Antes de acercarnos al Krafla, a pocos metros en coche, puedes ver pequeños cráteres al lado de la carretera, agujeros humeantes, que no solo escupen humo, o borbotéan azufre, si no que también apestan terriblemente, en mi caso hasta darte náuseas.




En el Krafla, hay un paseo preparado, aunque peligroso al rededor del volcán, si no son incorrectos los datos que hemos leído, tuvo su última erupción hace 11 años, y todavía mantiene viva su actividad volcánica, chimeneas humeantes, olor a azufre … y kilómetros a la redonda alrededor de roca volcánica negra, te hacen intuir la magnitud de la fuerza.



Empezó a llover con fuerza, después de disfrutar del día más caluroso desde que llegamos a Islandia, hasta ahora la media rondaba los 12-13 ºC. Así que no pudimos ver mucho del lago Viti justo al lado del Krafla, y tampoco del lago MyVatn, un verdadero paraíso para los ornitólogos.

De todos modos, estamos hospedados muy cerca, por lo que esperamos poder visitarlo más tranquilamente los siguientes días.

Mañana nos toca otro día interesante. Husavik, con su Museo de la Ballena, el Museo del Falo y la excursión de avistamiento de ballenas. Aunque será difícil que sea un día tan productivo como el de hoy.

Os cuento pronto.

Un abrazo,

domingo 22 de agosto de 2010

28/07/2010 - 5. Skaftafell – Seydisfjördur

Pese a no llover la noche fue algo más fría en comparación con las anteriores. La tienda volvió a responder bien, tanto con el frío, como con la lluvia.

La canción del día, por repetición ... por placer, por todo ...




No se si había compartido con vosotros que finalmente tuvimos que cambiar la Ferrino MonsterLite 2, por problemas de filtraciones, y hemos adquirido una Vaude Space I, tiene una forma menos resistente al viento, pero en cambio tiene una columna de agua en techo de 5000mm y de 10.000mm en suelo (No hace falta que entremos en comparaciones entre material alemán y italiano, pero digamos que se cumple la norma automovilística)

Esperamos a que a las 9 abriera el servicio del camping para salir con un buen café con leche en el cuerpo, y así empezamos a descubrir ruta.

Aprovechamos que el día era realmente claro para parar en Jökursárlón y hacer muchas fotografías y algún video que no pudimos hacer el día anterior. A partir de ahí, poco que explicar, el paisaje sigue siendo precioso, pequeñas poblaciones, ovejas en los rincones más inhóspitos, muchas aves, muchas lagunas a uno y otro lado de la carretera.


Las ovejas conservan aún por esta época toda su lana, no se si se puede apreciar en las fotos, pero realmente tienen una lana super fina y limpia. En general las ovejas tienen tres propósitos para los islandeses ... ya que se aprovecha su carne, su leche y su lana.


La etapa del día fue muy larga, la razón por la que tomamos esta decisión fue por que a priori no había ningún pueblo de nuestro interés, el punto intermedio que iba mejor era Hofn, pero pensamos que valía la pena estar más días en Skaftafell.


Cuando empezamos a bordear la costa este islandesa, no podía evitar acordarme de nuestra Costa Da Morte, las comparaciones son odiosas y personalmente me declaro un total admirador del Norte Ibérico, pero sí, tenía un aire... acantilados abruptos, muchísimos prados verdes, mar picada, niebla....

Paramos en una ocasión para probar suerte en ciertos miradores de acantilados, tengo que reconocer que tenía alguna obsesión en este viaje, uno era ver y fotografiar alguna ballena, pero otro son los Frailecillos, los Puffin. Me daría mucha pena volver a casa sin ver o fotografiar alguno.

Poco antes de Breiddalsvik, encontramos un desvío para ir a Egilstadir, a priori se puede ir por montaña o siguiendo los fiordos por costa. No especificaba que fuera una ruta de montaña, así que nos lanzamos a la aventura, poco después recordamos cierta explicación de Xavier Moret (en "La isla secreta") su libro por estas tierras. Atravesamos lugares geniales, subidas increibles que el coche parecía no poder superar, rodeados de cascadas, de ríos y … como no, de ovejas.

Allí donde hay tierra islandesa... hay ovejas. Seguramente el lamp vende menos que los Puffin, pero se merecen todo mi respeto. Las he visto pastando hasta en los alrededores de los volcanes donde apenas podía aguantar la respiración por el olor a huevo podrido... Impresionante!

Llegamos a Egilstadir, que bien puede considerarse la capital del Este, sin mayor problemas. A partir de ahí debíamos desviarnos por un puerto de montaña hasta nuestro destino.

Durante toda la costa la niebla fue una peligrosa compañera, pero la densidad de ésta cuando intentamos llegar a Seydisfjördur era exagerada, costaba ver desde un palo indicador de la calzada al siguiente.

Una vez descendido el puerto tuvimos la sensación, seguramente exagerada gracias a la niebla, de llegar a un pueblo fantasma. Así pudimos comprobarlo después de alojarnos en el hostel de la ciudad. Muy poco movimiento, barcos oxidados, fábricas cerradas... Pero aunque pueda parecer extraño es un lugar con bastantes visitas pues de aquí parten muchos trekking's por los fiordos del este y además, por que parte el ferry que une Islandia con Dinamarca. Por lo que se trata de llegada y partida de muchos Europeos del Noreste (Dinamarca, Alemania...)


Fue la primera noche en la que disponíamos de cocina, así que como podéis imaginaros me tocó cocinar … mucho arte y más imaginación para unos lazos a l'amatriciana … pero con salchichas frankfurt, que era lo que salió al paso. La cosa no salió del todo mal ;D

Además pudimos disfrutar de una agradable conversación con una pareja alemana, nos explicaron sus vivencias en la isla, que lugares les habían gustado, ya se volvían para Alemania. Hablamos de los Puffin, los frailecillos. Ellos no los habían podido ver, según he estado leyendo hay una reducción de parejas que anidan en Islandia, realmente un problema para ellos, y no saben bien las razones, cambio climático, reducción de comida …


Aproveché que tenía conexión a Internet para recabar posibles lugares para avistamientos y intentar trazar alguna posibilidad viable en nuestra ruta.

Con esas nos fuimos a la cama.

Un abrazo,

jueves 12 de agosto de 2010

27/07/2010 - 4. Skaftafell (Jökulsarlón)

Siempre que me imaginé compartiendo esta historia, lo hice compartiendo también la banda sonora del viaje, meses antes del viaje puse en mi iPod todo mi repertorio islandes Mum, Sigur Ros, incluso Bjork (Where is Björk?)

Iré actualizando los posts anteriores, así como actualizo este. Y empezaré con esta increíble canción de Sigur Ros, sin duda el grupo más escuchado durante el viaje. En concreto su canción Hoppípolla


La cuarta jornada amanecía prometedora, la verdad es que aguardaba con muchísima ilusión el viaje al lago glaciar, y me desperté muy temprano. Realmente ha sido lo habitual aquí, no se si por la luz, no se si por el cambio de horario, pero sobre las 7 ya suelo abrir los ojos.

Poco después de las 8 de la mañana estábamos camino de Jokulsarlón, a unos 50kms de Skaftafell, lo ideal habría sido hacerlo de camino a nuestro siguiente lugar, pero la siguiente estancia, pero seydisfjördur está muy alejada, a muchos kilómetros, y decidimos avanzar la visita.

Los primeros kilómetros fueron geniales, hacía mejor tiempo en relación a días anteriores … cosa que no era del todo difícil como os podéis imaginar, rodeados por pequeñas incursiones en tierra del glaciar Vatnajökull, y preciosos campos verdes hasta que, siempre tiene que haber un pero, empezó a aparecer, justo antes del puente que anuncia la llegada al lago, una densa niebla.

Las caras de decepción no podían ser más expresivas. Esperamos sentados en la entrada del lago, justo donde está la caseta de la empresa que organiza los viajes por la laguna, que abrían sobre las 9. La cosa no nos convenció, la niebla no escampaba, el precio, algo superior al que indicaban las guías (3000 isk) aunque estaba en la frontera de lo razonable, como para hacerlo pese a todo, simplemente por el camino realizado.

Al final iniciamos una exploración a pie alrededor de la laguna, lo que era un simple paseo de exploración acabó llevándonos casi a rodear por completo el lago, después de un precioso 'iceberg' venía una familia de aves, y así de orilla en orilla.


Además como os explicaba en el post de ayer, que para muchas especies fuera época de cría era todo un regalo.


La sorpresa mayúscula vino cuando Marian vio como salía de la laguna un pequeño mamífero, era realmente bonito, era un cría de alguna especie de canino, pero no supimos reconocer hasta contrastarlo más tarde, se trataba de un small fox, es decir una cría de zorro. Como podéis comprobar en las fotos el pequeño era una ricura.


Lo segundo bueno del paseo fue ver que al final de la laguna la niebla desaparecía, y nos animamos a contratar la breve excursión a través.

La compañía dispone de unos camiones-barco uno de esos vehículos mar y tierra. El paseo en general no estuvo mal, sobretodo por la explicación de la guía, nos explico como está reduciéndose el tamaño del glaciar en relación al lago, y que no todo es causado por el cambio climático, al menos en este caso, si no por la incorporación de agua marina en el propio lago, que al cambiar la salinidad de la mezcla del agua del lago dificulta la recuperación del hielo en invierno.

Otro de los objetivos de la excursión era ver leones marinos y focas, nada más lejos de la realidad, imposible por la niebla. Pero nos estuvimos informando con la guía, y frecuentan el puente previo al acceso a la laguna.

Como os podéis imaginar fue finalizar la excursión y dirigirnos al puente, vimos un ejemplar, pero apenas divisar la cabeza y el surco de agua a su pasar, desapareció dentro del agua asomando el lomo en el típico movimiento de buceo.

Decidimos comenzar a caminar hacía la otra orilla, y al cabo de una hora, la niebla desapareció por completo, los colores azules soñados empezaron a dejarse ver, pudimos comprobar que no estuvimos tan lejos de dar la vuelta completa a la isla. Si no hubiera sido por la parte helada que evidentemente no habríamos podido cruzar sin material adecuado.

Gracias a las fotos puedo recordar la cantidad de diferentes especies que llegamos a ver de aves, aparte de los Greylag Goose, que se pueden observar en las fotos superiores. Gaviotas de diferentes especies (Little Gull, Great skua, etc) y alguna especie mucho más exótica y, como podéis comprobar, absolutamente bien adaptada al entorno. Se trata de un Golden Plover.


Tengo imágenes de todas las especies, pero he seleccionado únicamente algunas para no eternizar el post, intentaré añadirlas poco a poco en flickr o picasa.

Volvimos al camping de Skaftafell algo cansados, así que fue tiempo de leer, descansar, y dar tiempo a la ducha y a la sopa, que no falte!!

Visto en perspectiva, realmente la niebla que no permitía ver el otro lado de la laguna le dio al lago una imagen muy más tenebrosa y atractiva.

Un regalo para la vista sin lugar a dudas.


Crearé un apartado específico para arte glaciar en flickr, pero en unos días, tengo mucho material interesante y poco tiempo hasta ahora.

Por cierto, he aprovechado para añadir imágenes al post de ayer.

Mapa de la ruta:


Un abrazo,