domingo, 29 de agosto de 2010

02/08/2010 - 9. Dalvik - Arnastapi

Como podéis deducir del título finalmente no hemos podido controlar el impulso de avanzar. Y hemos llegado hasta Arnastapi, la verdad es que nos ha defraudado un poco, supongo que guiados por las recomendaciones de nuestros amigos alemanes, nos esperábamos algo más.

La casa de recepción está bien, pero no parece tener servicio de lavandería, ni de ducha, algo más parecido a una zona de acampada cutre, quizá más destinado a autocaravanas que a tiendas.

El trayecto ha transcurrido como los últimos días, cambios de tiempo ha medida que pasábamos el día, durante toda la mañana, hasta bien entrada la tarde el sol nos ha guiado, la verdad es que Islandia cuando deja ver su cielo azul, se vuelve increíble. Creo que ya decía algo parecido en el resumen del día de ayer, pero es que lo creo realmente.

Hemos ido a Glaumbaer donde hay unas pequeñas casas con el techo de turba, conmemorativas de la primera granja de la zona. Son muy curiosas como podéis ver en las fotos, aunque no se yo si me gustaría vivir con el techo potencialmente lleno de bichos.



A partir de ahí, muchos ríos llenos de pescadores, era habitual la imagen de 4x4 aparcado en el borde de la carretera y un hombre, generalmente de cierta edad, metido con botas y chaleco en medio de un río no muy caudaloso.

La primera parte del viaje ha sido la más bonita, muchos charcos alrededor de la carretera que reflejaban nubes muy resaltadas con el cielo, en fin, muy fotogénico todo. Pasamos por Blonduos, Brú y continuamos por la ring road hasta Borganes, todo este camino ha sido soleado y rodeado de montañas verdes, ríos …

Pero al adentrarnos en la península de Snaefellness la cosa ha vuelto a cambiar, nubes grises, y una densa niebla que ocultaba todos los picos, entre ellos el volcán que inspiró a Julio Verne, y que da nombre a la península.

Esperamos que mañana se deje ver...

Hemos llegado a Arnastapi, como os explicaba anteriormente, hemos visitado el pueblo vecino de Hellnar, y algún punto de interés más en las cercanías. Hay mucha ave para observar en esta zona, fuera de lo normal que hayamos visto en otras zonas, básicamente Guillemots, unas aves con cierto parecido a los pingüinos.


Al volver a Arnastapi, vuelta alrededor del camping, por la costa, muy escarpada y completamente contaminada de minas de gaviota, y de vuelta a la tienda.


A cenar algo ligero, y a descansar.

Mañana intentaremos caminar por alguna ruta alrededor del volcán, Olafsvik por ejemplo. Y seguiremos rodeando toda la península.

Los siguientes días, según los planes nos dejan el golden circle (Pingvellir, Geysir y Gullfoss) la laguna azul, y para acabar la capital. Reykjavik.

Un abrazo,