miércoles, 12 de septiembre de 2012

¿Y ahora la independencia?

La verdad es que hace 5 años cuando empecé este blog, pensaba en compartir muchas cosas, pero seguramente nunca imaginé hablar de política.

Reconozco que (seguro que Marian piensa "¿Menuda novedad?") creo que soy una persona compleja,  también es cierto que lo somos todos, pero es que tengo tantos sentimientos encontrados hoy, que necesito ordenarlos.

En primer lugar siento orgullo, y tengo un sabor agridulce de la jornada de ayer, inicialmente no tenía fisuras en mi postura de asistir a la manifestación, ya estuve en la del 10 de Julio, y fue uno de los momentos más bonitos de mi vida.

Se que las personas que no estuvieron no entienden de lo que hablo, pero juntar a 300.000 o 400.000 personas que, fuera de proclamas acomplejadas en contra de España, se dedican a demostrar con orgullo nuestra identidad, haciendo castells espontáneos, bailando "balls de bastons", tocando la gralla, haciendo batucades, cantando ... Fue simplemente maravilloso.

Y sí, digo 300.000 o 400.000 personas, y no 1M, es físicamente imposible concentrar 1M de personas, científicamente el 10 de Julio fuimos muchísimas personas... pero claro, como parece que ser menos de  1M es poco... por que partíamos de cifras "fictícias" previas... pues tocó inventar. Y como consecuencia, ahora volvemos a mentir y decir 2M ... o 1,5M ... pues no, hay que sentirse orgulloso de ser 600.000 o 800.000 personas... por que son MUCHÍSIMAS!!


Maravillosa imagen compartida por Nuria Parera en Facebook

Pero, retomando el sabor agridulce, ayer no asistí, no me ha gustado que se hiciera tanto hincapié en qué quería decir que fueras o no. Y como yo lo que siento es que quiero un cambio, pero no se si quiero la independencia ... pues tomé la determinación, triste, de no asistir.

No quiero la independencia por que no se que quiere decir, a nivel sentimental, sí que es claro que somos una población con una identidad diferencial, pero seguro que eso también sucede en otros países complejos, por poner un ejemplo, Estados Unidos, Nueva Zelanda ... (más identidad que tienen comunidades como las Maoríes por ejemplo ... y no necesitan su independencia para sentirse orgullosos de su identidad) Quizá la estoy liando, y desconozco movimientos independentistas Maoríes... pero desde la ignorancia veo compatible la convivencia de diferentes identidades en un mismo estado.

Por otra parte, ¿que es lo que no me gusta de España? O mejor dicho de la situación actual. Pues creo que en general estamos siendo muy manipulados por medios de comunicación y nuestros políticos, tanto aquí como allí. A mi me infla los huevos escuchar a Monago, a Feijóo y a similares políticos que vuelven al camino de la utilización de Cataluña como rédito político... creo que hay muchos intereses en continuar bombardeando nuestra "convivencia"

La realidad es que el sentimiento es de sentirme maltratado, quizá es cansancio en relación a escuchar "los catalanes"... o al menos tener esa sensación. A menudo olvidamos que la clase política catalana no son "los catalanes".

Del mismo modo, desde Cataluña deberíamos pensar que Monago, Feijóo y compañía no son "España"... pero ese ejercicio cuesta mucho, y la crispación ya hace años que está implantada.

Pero como os decía, yo lo que quiero es un cambio, no creo en la clase política actual, ni catalana ni española... no me siento representado ni por Gisbert (si els diputats no poden cobrar menys de 3000€ "per que sí" jo penso que poder metges, mestres, bombers ... deuen ser per vostè una raça inferior ... oi? aporten menys valor a la societat que els diputats... segons el seu criteri), ni por Mas, ni por Zapatero, ni por Rajoy... como colectivo nos habéis defraudado, decepcionado, indignado ...

Ni siquiera creo en el sistema político, la falta de listas abiertas, la falta de primarias, la duración de las legislaturas ... y sí, me habría gustado ir a la Manifestación y representar mi esperanza de cambio, pero no por eso quiero la independencia ... o sí (lo sabré cuando sepa ¿que quiere decir la independencia?)

Muchas personas no tienen dudas en relación a si quieren o no la independencia, por que es un sentimiento, es algo identitario, que no responde a razón si no a corazón. Es como el poder vocacional que tanto admiro. Yo como sabéis soy algo más racional, y me preocupa mi entorno, mi familia, mis amigos... y quiero lo mejor para todos.

¿De verdad es la independencia la solución a nuestros problemas? Sí, no me gusta sentirme maltratado, no me gusta el tono político de los últimos años, no me gusta el déficit fiscal o la falta de pacto fiscal... pero ¿necesitamos la independencia para solucionar eso? es más, cuando tengamos la independencia ¿se va a solucionar eso? ¿Vamos a dejar de tener Millets? ¿Vamos a dejar de despilfarrar dinero desde la administración pública? ¿Vamos ha hacer autocrítica, o el sistema político va a seguir tapando las mierdas unos a otros? ¿Vamos a invertir más en investigación y educación como vía para la generación de empleo? ¿Nos queréis hacer creer que el único problema de Cataluña es el déficit fiscal?

Lamentablemente nos hemos esforzado en demostrar los últimos tiempos en que no somos tan ejemplares como queríamos hacer creer. Proporcionalmente tenemos los mismos vagos, los mismos ladrones, los mismos mentirosos... y entonces ¿Qué?

Yo necesito saber si la pregunta ¿Que es la independencia? resuelve esas y muchas otras preguntas... por que para llegar a una situación igual de decepcionante que la actual ... prefiero quedarme como estoy... seguiré sintiéndome ciudadano del mundo, y disfrutaré de nuestras montañas, nuestras costas, nuestros vinos, nuestra comida, nuestras costumbres...  de ser Català, por que ser Català ahora, y serlo después de la independencia, para mi es igual de grande. Es un sentimiento personal, pero no necesito una frontera para sentirme mejor.

¿Por que no un estado federal? ¿Por que no un nuevo sistema autonómico que no responda al "pan para todos"? ¿Por qué no ...? 

En fin ... espero no generar mucho debate, simplemente necesitaba vomitar mi ser, y las complejidades que hoy, que estos últimos tiempos, inundan mi mente.

Un abrazo,

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Todo junto es un souflé que han inflado políticos nacionalistas de uno y otro lado. Más para tapar sus vergüenzas que otra cosa. Identidades colectivas diferentes podemos ver muchas, más de las que nos sugieren, ¿es lo mismo un barcelonés de Nou Barris que uno de Sarrià, o los mismos con uno de la Vall d'Aran? ¿Cuántas personas que trabajan en Catalunya no son identitariamente más catalanes que no vascos, alemanes, andaluces, ... de donde nacieron y tal vez crecieron? Por no hablar de diferentes estatus sociales... pero todo se ha juntado y simplificado en un tema identitario para señalar el problema en otro grupo identitario al que pertenecemos, al menos como subcojunto. Conclusión: es una tomadura de pelo que lleva a gente de procedencia y sentimientos dispares pero que compartían un marco de estabilidad territorial, jurídica e identitaria en diferentes niveles y con una cultura colectiva más bien común que no diferente (o es que por debajo del ebro son esquimales, chinos o normandos tanto étnica como culturalmente? al final nos convencerán de que tenemos diferente ADN, Arzalluz dixit) a que cada vez haya más distancia y riesgo de ruptura por unos políticos manipuladores y quiméricos ¿Es una solución el camino al que se nos dirige? Yo sólo veo un problema mayor. Es lo que tiene el nacionalismo y el adoctrinamiento. Es generador de dogmas y xenofobia, y a cualquiera que no obvie lo evidente se dará cuenta que en tertulias dentro de Cataluña (y no la de los políticos o medios si no las del pueblo llano) cada vez se esgrimen verdades que nos han contado como mantras sin ningún planteamiento crítico interno, y sí hacia el vecino, sin olvidarnos de que ese vecino lleva siglos migrando, viviendo, construyendo, compartiendo y soñando en estas tierras... Resumiendo crece el nacionalismo y sus derivadas tan fabulosas para la convivencia y sociedad. Duele decirlo pero es bastante miserable el cambio de una Catalunya integradora a una Catalunya excluyente al que nos dirigen. Prueba de ello es el flujo de la comunidad docente de otros lugares fuera del països catalans que se ha cortado con el paso de los años. Dentro de nuestra heterogeneidad seremos pues homogeneos en el nacionalismo secesionista catalán pues alabado sea el vía crucis del provincianismo al que nos vamos a someter.

Anónimo dijo...

Todo junto es un souflé que han inflado políticos nacionalistas de uno y otro lado. Más para tapar sus vergüenzas que otra cosa. Identidades colectivas diferentes podemos ver muchas, más de las que nos sugieren, ¿es lo mismo un barcelonés de Nou Barris que uno de Sarrià, o los mismos con uno de la Vall d'Aran? ¿Cuántas personas que trabajan en Catalunya no son identitariamente más catalanes que no vascos, alemanes, andaluces, ... de donde nacieron y tal vez crecieron? Por no hablar de diferentes estatus sociales... pero todo se ha juntado y simplificado en un tema identitario para señalar el problema en otro grupo identitario al que pertenecemos, al menos como subcojunto. Conclusión: es una tomadura de pelo que lleva a gente de procedencia y sentimientos dispares pero que compartían un marco de estabilidad territorial, jurídica e identitaria en diferentes niveles y con una cultura colectiva más bien común que no diferente (o es que por debajo del ebro son esquimales, chinos o normandos tanto étnica como culturalmente? al final nos convencerán de que tenemos diferente ADN, Arzalluz dixit) a que cada vez haya más distancia y riesgo de ruptura por unos políticos manipuladores y quiméricos ¿Es una solución el camino al que se nos dirige? Yo sólo veo un problema mayor. Es lo que tiene el nacionalismo y el adoctrinamiento. Es generador de dogmas y xenofobia, y a cualquiera que no obvie lo evidente se dará cuenta que en tertulias dentro de Cataluña (y no la de los políticos o medios si no las del pueblo llano) cada vez se esgrimen verdades que nos han contado como mantras sin ningún planteamiento crítico interno, y sí hacia el vecino, sin olvidarnos de que ese vecino lleva siglos migrando, viviendo, construyendo, compartiendo y soñando en estas tierras... Resumiendo crece el nacionalismo y sus derivadas tan fabulosas para la convivencia y sociedad. Duele decirlo pero es bastante miserable el cambio de una Catalunya integradora a una Catalunya excluyente al que nos dirigen. Prueba de ello es el flujo de la comunidad docente de otros lugares fuera del països catalans que se ha cortado con el paso de los años. Dentro de nuestra heterogeneidad seremos pues homogeneos en el nacionalismo secesionista catalán pues alabado sea el vía crucis del provincianismo al que nos vamos a someter.